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domingo, 26 de marzo de 2017

INTRODUCCIÓN A LAS EDICIONES DE LAS OBRAS DE MARX Y ENGELS

Orientarse en el laberinto de las traducciones es especialmente difícil en lo que se refiere a las obras de Marx y Engels; sin embargo, es una tarea necesaria si se quiere tener una referencia rigurosa a lo que efectivamente estos dos autores dijeron, más allá de la imagen que fue construida durante largos años y que, en muchos casos, tenía intenciones de apoyar una determinada corriente política.

Si bien no se pretende establecer un panorama completo, sin embargo, se colocan algunas líneas orientadoras para quien quiera entrar o retomar el estudio del marxismo, más aún en este año -2017- que celebramos los 150 años de aparición de El Capital como los 100 años de Revolución Rusa.
Hay que hacer referencia a dos ediciones que sirven de referencia para cualquier trabajo sobre estos autores:

1.      1Marx-Engels Collected Works:

Iniciada en 1975 y concluida en el 2004. 50 volúmenes, editada por Lawrence and Wishart en Londres. No son las obras completas de Marx y Engels, sino una selección. (Muchas veces se cita esta editorial como referencia a esta colección).

Se puede acceder a estas obras en el sitio web Marx/Engels Collected Works:

De estas traducciones, aquellas que toman como referencia los originales de Marx y Engels, y las confrontan con traducciones existentes, son las editadas por Terrell Carver. Estas son las que deberían ser utilizadas, si no se tiene acceso a la edición del Mega 2, mayoritariamente en alemán.
Tres publicaciones son especialmente importantes:

Marx, Later Political Writings, Cambridge University Press, Cambridge, 1996. Traducción de Terrell Carver y que incluye:

               Manifesto of Communist Party
               The eigthteen Brumaire of Louis Bonaparte
               Introduction to the Grundrisse
               Preface to A Contribution to the Critique of Political Economy
               The Civil War in France
               Critique of the Gotha Programme
               Notes on Adolph Wagner

Marx, Early Political Writings, Cambridge University Press, Cambridge, 1994. Traducción de Joseph O´Malley que incluye:

From the Critique of Hegel’s Philosophy of Right (§§261-313)
‘On the Jewish Question’
‘A Contribution to the Critique of Hegel’s Philosophy of Right: Introduction’
From the Paris Notebooks
‘Critical Marginal Notes on “The King of Prussia and Social Reform. By a Prussian”
Points on the State and Bourgeois Society
‘On Feuerbach’ From ‘The German Ideology’: Chapter One, ‘Feuerbach’.
From Poverty of Philosophy
Address on Poland

Marx and Engel´s “German Ideology” Manuscripts, Presentation and Analysis of “Feuerbach chapter” por Terrell Carver and Daniel Blank, Palgrave McMillan, New York

(En español, se puede ver el análisis y la traducción de algunos fragmentos de la “German Ideologý”, en Carlos Rojas, La ideología alemana. Un libro que nunca existió, en http://esteticascanibales.blogspot.com

Además, se ha publicado los Manuscritos de 1864-1865:
Marx´s Economic Manuscript of 1864-1865, Translated by Ben Fowkes, Edited and with an Introduction by Fred Moseley, Brill, Leiden, 2015.

2.      2Marx Engels Gesamtausgabe, Mega 2:

Marx Engels Gesamtausgabe publicado por el IMES, Internationale Marx-Engels-Stiftung IMES.
Esta que es la edición completa y crítica de las obras de Marx y Engels -y que aún se encuentra en proceso- retoma la publicación de estas obras iniciadas en la Alemania del Este en la década de los 60 -Mega-, pero que se detiene por la caída de los regímenes comunistas.

En 1990 se organiza el IMES para dar continuidad a este proyecto, que produce una edición histórico-crítica, que tendría 114 volúmenes y que reúne equipos de expertos de diferentes países.

Este es la página web oficial del Marx-Engels-Gesantuasgabe: http://mega.bbaw.de/struktur en donde además se pueden encontrar todos los tomos aparecidos y digitalizados, de libre acceso, en el idioma original en que fueron escritos por los autores.

3.      3Traducciones a idiomas latinos:
No existe una traducción al español de los textos del Mega 2 y de lo que conocemos ni siquiera en proyecto. Tenemos una traducción que toman versiones anteriores y en base de estas, las confrontan con los originales del Mega 2:
Marx, Editorial Gredos, Estudio Introductorio de Jacobo Muñoz, Madrid, 2012. Incluye:
Textos Selectos Algunos fragmentos de El capital, que desgraciadamente siguen la traducción de Wenceslao Roces.
               Manuscritos de París.
               Manifiesto del Partido Comunista
               Crítica del Programa de Gotha.

En italiano, hay una traducción de Fineschi de El capital: Marx -Engels, Opere Complete, XXXI, Tomo I y II, La citta del Sole, Napoli, 2004.

En portugués, hay varias traducciones publicadas por la editorial Boitempo, que es bastante ecléctica, en el sentido en que toma como referencia el Mega 2, pero a partir de traducciones anteriores. Se la criticado por su falta de rigor. En otras ocasiones, como en el caso de la Ideología Alemana, no toma en cuenta al Mega 2 y sigue editando este “libro” en su forma clásica.

4.      4.. Bibliografía recomendada:

Para seguir el desarrollo de los temas en torno al Mega 2, el sitio Marxismo crítico: https://marxismocritico.com/tag/mega-2/

También el sitio Historical Materialism, especialmente las conferencias anuales, su revista y la serie de libros sobre este tema publicados por la editorial Brill:  http://www.historicalmaterialism.org/
Otra referencia indispensable para la introducción a los debates suscitados por la publicación del Mega 2:

Robles Báez, Marco (comp.), Dialéctica y capital. Elementos para una reconstrucción de la crítica de la economía política, Uam/csh, México, 2005.

Para un análisis a fondo de El Capital en su nueva edición, los ensayos sobre el volumen 1 de El Capital, es una referencia obligada:

Bellofiore and Taylor, The constitution of Capital. Essays on Volume I of Marx´s Capital, Palgrave - McMillan, London, 2004.

Un análisis de los debates sobre la forma en El Capital, que toma en cuenta el Mega 2 y algunos de los estudios actuales, en: Carlos Rojas, Estéticas caníbales, Volumen II, Máquinas abstractas estéticas:

Clave: !gQhiE35Q6IgyrDnvWdq7JTcAWN1lSpEo5Gr9Rj2y6Ss



5.      5.Bibliografía.
 Arthur, C. (2005). De la crítica de Hegel a la crítica del capital. In B. M. Robles, Dialéctica y capital: elementos para una reconstrucción de la crítica de la economía política (pp. 229-256). México: UAM-CHS.
Arthur, C. J. (2004). The new dialectic and Marx´s Capital. London: Brill.
Bellofiore Riccardo and Nicola Taylor (eds.). (2004). The constitution of capital. Essays on volumen I of Marx´s Capital. London: Palgrave.
Echeverría, B. (1986). El discurso crítico de Marx. México: Era.
Echeverría, B. (1998). El "valor de uso": ontología y semiótica. In B. Echeverría, Valor de uso y utopía (pp. 153-197). México: Siglo XXI.
Fineschi, R. (2008). Un nuovo Marx. Roma: Carocci.
Fineschi, R. (n.d.). The four levels of abstraction of Marx´s concept of "Capital".
Hegel. (1956). Cienca de la lógica (Vol. II). Buenos Aires: Librería Hachette S.A.
Heinrich, M. (2008). Crítica de la economía política. Una introducción a El Capital de Marx. . Madrid: Escolar y Mayo editores.
Marx, K. (1971). Elementos fundamentales para la crítica de la economía política (borrador) (Vol. 1). México: Siglo XXI.
Marx, K. (1975). El Capital (Vol. Tomo I/Vol.I). México: Siglo XXI.
Marx, K. (2004). Il Capitale (Vol. XXXI). (F. S. Cantimori, Trans.) Napoli: La Cittá del Sole.
Murray, P. (2004). The social and material transformation of production by capital: formal and real subsumption in Capital, Volumen I. In B. y. Taylos, The constitution of Capital. Essays on Volumen I of Marx´s Capital (pp. 243-273). New York : Palgrave.
Robles, M. (. (2005). Dialéctica y capital: elementos para una reconstrucción de la crítica de la economía política. México: UAM. CHS.
Rojas, C. (2015). Estética caníbales. Máquinas formales abstractas (Vol. 2). Cuenca: Universidad de Cuenca (En prensa).
Rosdolsky, R. (1978). Génesis y estructura de El Capital (Estudios sobre los Grundrisse). México: Siglo XXI.
Rubín, I. (1979). Ensayo sobre la teoría marxista del valor. México: Siglo XXI.
Sekine, T. T. (1997). An Outline of the Dialectic of Capital (Vol. 1). London: Palgrave/McMillan.
Zeleny, J. (1974). La estructura lógica de El Capital de Marx. México: Grijalbo.



martes, 3 de mayo de 2016

LA IDEOLOGÍA ALEMANA. UN LIBRO QUE NUNCA EXISTIÓ.

Se puede decir que uno de los textos fundacionales del marxismo, para la teoría y la práctica, ha sido La Ideología Alemana, especialmente  el Capítulo 1. Feuerbach, del que desprendimos muchas de nuestras concepciones:

“La Ideología Alemana (GI) fue publicada por primera vez en el formato actual en 1932 como parte de  Marx Engels Gesamstausgabe (MEGA), esta edición sirvió de base para muchas traducciones y ediciones. La edición Mega fue precedida por una traducción rusa y por la publicación de lo que hoy conocemos como Capítulo 1: Feuerbach. En este formato el libro y en particular el capítulo sobre Fuerbach, fue por largo tiempo considerado un texto central para la comprensión de las enseñanzas de Marx y Engels. Este fue el texto en donde, como Althusser dijo e hizo fama, Marx descubrió el continente de la historia.” (Maidan)

Sin embargo, La Ideología  Alemana es un libro que nunca existió. Fue una invención de los editores que, tomando fragmentos de diversos lugares, se inventaron un libro, tal como la publicación de los manuscritos originales de Marx y Engels lo demuestran:

“Como resultado de la investigación sobre el manuscrito original para la publicación de una nueva edición científica de las obras y artículos completos de Marx y Engels, el equipo editorial del MEGA2 ha concluido que el capítulo sobre Feuerbach es más como una reconstrucción editorial –basados sobre la evidencia fílmica de las intenciones autorales de Marx y Engels- de algunos fragmentos que Marx y Engels colocaron al lado del manuscrito original para su uso posterior…” (Maidan)

Hasta ahora continúan las discusiones sobre cómo publicar efectivamente estos fragmentos y existen al menos “siete propuestas diferentes”, aunque el Capítulo 1 ya ha sido publicado por MEGA2 en el 2004. (Maidan)

Este hecho muestra cómo los textos de Marx y Engels sufrieron una serie de distorsiones significativas, en la medida en que su publicación estaba sometida a los intereses políticos inmediatos de una corriente u otra, especialmente de parte de la burocracia soviética. Digamos que con La Ideología Alemana también se construía una ideología propia, un Marx hecho a la medida de las necesidades de un partido político, de una doctrina.

No está demás señalar la importancia que tuvo este texto en la conformación del “materialismo histórico”: “La Ideología Alemana es usualmente mirada como el más temprano y más importante trabajo preparado en colaboración por Marx y Engels, y es considerado como la “cuna” del materialismo histórico. El Capítulo I, en particular, es considerado como la más completa realización del temprano materialismo histórico”. (Xiaoping 3)

La tarea en el presente es una primera lectura de estos fragmentos, de acuerdo a los manuscritos originales, a fin de indagar qué es lo que efectivamente se decía en ellos, cuáles son los cambios, cuáles son las consecuencias de esos cambios, para nuestra visión actual del marxismo.

Es indispensable volver sobre estos textos y confrontarnos con esa historia que era capaz de manipular los textos, para responder a las necesidades de la batalla política o de la inmediatez de las necesidades de una burocracia.

Lamentablemente no existe una edición en español y al parecer ni siquiera está en curso una traducción científica apegada al texto. Utilizará la versión inglesa de los fragmentos, basada fiel y literalmente en la publicada por MEGA2 en el 2004, llevada a cabo por Terrel Carver y Daniel Blank, Los manuscritos de Marx y Engels de la “Ideología Alemana”. Presentación y análisis del “Capítulo Feuerbach”. Además, estos autores, en otro libro, trazan las vicisitudes históricas y políticas por las que atravesaron estos manuscritos. (Carver, Terrel y Blank, Daniel) (Carver) Una síntesis de este largo recorrido de La Ideología Alemana se puede encontrar en el propio Carver. (T. Carver)

A continuación mostramos las tres primeras páginas del manuscrito, precedidas por las notas técnicas de la edición, que es la manera cómo MEGA2 lo publicó y que se encuentra en pleno debate. No hay un acuerdo sobre el modo cómo deberían presentarse esos manuscritos, para evitar reconducir a la idea de un texto orgánico, en donde solo hay fragmentos destinados a un uso futuro, todavía no decidido.









 



Como se puede ver, el texto es completamente tentativo, lleno de tachaduras y correcciones. La columna izquierda pertenece a Engels y a la derecha, en negrita, las observaciones que Marx iba realizando y, desde luego, las variaciones incluso mínimas que hacía Marx sobre su propio texto, tal como aparecen en las páginas de muestra colocadas aquí.

A continuación revisaré dos análisis de los nuevos fragmentos que reemplazan al Capítulo 1. Feuerbach, para establecer los nuevos debates que se dan allí y sus perspectivas; entonces, tomaré la introducción de Carver en extenso y de manera más puntual, el estudio de Wei Xiaoping.

Para Carver, el acceso a la versión original de estos fragmentos permite una reconstrucción a las preocupaciones efectivas de Marx y Engels y a la manera en que sus perspectivas teóricas se interrelacionaban y superponían, sin dejar de lado los desacuerdos que pueden llegar a ser significativos:

“El lector así gana un acceso fácil al laboratorio “colaborativo” en el que Marx y Engels trabajaron activamente juntos –muchas veces luchando uno con otro- para encontrar una nueva forma de responder a cuestiones tales como: ¿Qué deberíamos entender por humanidad, civilización, industria, política y sociedad? ¿Cómo deberíamos conectar el cambio social con el futuro deseable? ¿Qué valida la verdad y las políticas de sus respuestas?” (Carver, Terrel y Blank, Daniel 1)

Sin embargo, es indispensable en cualquier lectura que se haga, el insistir en su carácter fragmentario, provisional, no corregido, lleno de cruces, tachaduras, reformulaciones y así evitar que al final tengamos, otra vez, un “libro” o un texto sistemático. Insistir que no se encuentra aquí una formulación acabada y pulida del materialismo histórico, lo que ya es bastante decir.


En su aproximación, Carver resalta ese trabajo conceptual y, por ende, lingüístico que acerca o distancia a las formulaciones de Marx respecto de las de Engels: “Más bien hay que enfocarse en el vocabulario que se contrasta y mirar cómo surge esas diferencias y cómo se desarrollan”. (Carver, Terrel y Blank, Daniel 6)

Uno de los aspectos centrales que trata Carver es acerca del carácter del texto, del enfoque que los autores tienen. Se produce un desplazamiento de un texto inexistente entendido ante todo como una formulación teórica, conceptual, que inaugura un paradigma, e incluso una doctrina, a unos fragmentos que son, básicamente, políticos:

“Lo que emerge en la discusión de los manuscritos es que ambos tienen una posición común –que ellos están trabajando en cierto sentido, juntos- pero uno concibe preeminentemente como una posición política y la argumentación como política”; mientras que el otro, Engels, tiene un enfoque más polémico respecto de las posiciones conceptuales, “ideológicas”, de la “ideología alemana”. (Carver, Terrel y Blank, Daniel 7)

Dentro de este acuerdo general, Marx elige una versión mucho más política, acudiendo a una terminología que hace descender el discurso teórico a las cuestiones políticas prácticas. De todas formas, es una cuestión de matices porque para ambos no se trata solamente de que los autores que discuten “estén pensando equivocadamente” sino que “están haciendo política de forma equivocada”. (Carver, Terrel y Blank, Daniel 7)

Marx se desplaza –los añadidos de Marx en negrita- desde las consideraciones abstractas hacia aquellas que son más políticas: realidad, materialistas prácticos, comunistas, revolucionar, mundo existente:

in reality {it} is a matter of & for the
practical materialists, i.e. the communists,11 it
is a matter of revolutionising the existing
world
[06 Bogen, 08 Seite, L Column, p. 44]

en realidad es {it} cuestión de y para
materialistas prácticos, esto es los comunistas,
es una cuestión de revolucionar el mundo existente[1]

Como señala Carver: “En las páginas que siguen, Marx está devaluando el lenguaje de las teorizaciones con intimidantes notas y extirpando una abstracción en favor de una referencia concreta:

Feuerbach’s
theoretical conception “conception” of
perceptibility the perceptible world
is limited on the one hand to
merely viewing it, & on the
to merely
other feeling {it}
[06 Bogen, 08 Seite, L Column, p. 44]

La “concepción” teorética de
Feuerbach
de la perceptibilidad del mundo perceptible
es limitada de una parte a
meramente observarla, y
de otra meramente sentida

Siguiendo con Carver: “Aquí está una inserción de Marx (p.44) estableciendo este contraste –entre la muy general abstracción de un filósofo y la “concreta” referencia de una potente alternativa política:

{insertion}
{he} considers “man” instead of “actual
historical man”. “Man” is in reality
“German man”. {end insertion}

                {inserción}
                {él} considera “hombre” en vez de “actual
                Hombre histórico”. “Hombre” es en realidad
                “hombre alemán”. {final de la inserción}

Ambos critican la “ideología” de Feuerbach, resaltando su carácter no práctico, el quedarse en abstracciones vacías e intemporales, sin un adecuado sentido de la realidad política:

He does not see
how the perceptible world surrounding him is
not a thing handed down directly from
eternity, staying always the same, but rather
the product of industry & of social
conditions & to be sure in the sense that it is
a historical product, the result of the
activity of a whole series of generations,
[06 Bogen, 08 Seite, L Column, p. 44]

                El no ve
                cómo el mundo perceptible que le rodea es
                o una cosa manejada directamente desde
                la eternidad, manteniéndose siempre la misma, sino más bien
                el producto de la industria y de las condiciones sociales
                y para estar seguro en el sentido de que es
                un producto histórico, el resultado de
                la actividad de una totalidad de series de generaciones,

En esta cita larga, pero necesaria para mostrar el giro del pensamiento de Marx, se hace visible, en las inserciones en negrita realizadas por Marx, hacia lo más concreto y político que se quiere dar a este debate; hay una exigencia de un vocabulario mucho más específico en Marx: producto, condiciones sociales, actividad, etc. (Carver, Terrel y Blank, Daniel 7-8)

Más bien, estaríamos ante un texto que se separa de las grandes afirmaciones ontológicas sobre la historia y que produce una “epistemología de la acción, antes que una conocimiento como tal”. (Carver, Terrel y Blank, Daniel 9)

Por ejemplo, en otro pasaje, no tratan de definir lo que una cosa es, sino más bien cómo se da históricamente un hecho. Los insertos de Marx muestran como Bauer “no capta el carácter profundamente histórico de las cosas/objetos, incluso de los naturales, porque ellos presumen una antítesis entre la naturaleza “intemporal” y la historia “que sucede”. (Carver, Terrel y Blank, Daniel 9)

Inclusive cuando se trata de referirse al “materialismo”, o a la concepción “materialista”, este giro que va de lo ontológico a lo político se torna evidente:

The French & the English at
least, even when they have conceived
conceived of the connection of this fact with
so-called history in a highly tendentious way,
particularly as long as they were biased by
political ideology, have always all the same
made the first attempts to give a materialistic
basis to the writing of history by being the first
to write histories of civil society, of trade &
of industry.
[06 Bogen, 11 Seite, L Column, p. 64]

Los franceses & los ingleses por
último, hasta cuando ellos han concebido
concebido de las conexiones de este hecho con
la así llamada historia en una altamente forma tendenciosa,
particularmente en cuanto están sesgados por
una ideología política, tienen todos siempre
la misma hechura la primera tentativa de dar una base
materialista a la escritura de la historia por ser los primeros en
escribir historias de la sociedad civil, el comercio &
la industria. (Carver, Terrel y Blank, Daniel 13)

Así que aquí Marx y Engels no están interesados en una “concepción general de la historia”, sino en mostrar la importancia de la historia concreta de la “sociedad civil, el comercio & la industria”, que constituye como su “base materialista”. En otras palabras el enfoque materialista no surge aquí en oposición a alguna suerte de idealismo o idealidad, sino de colocar con claridad los aspectos concretos, “historias”, de una sociedad dada. Por supuesto, no hay aquí una formulación abstracta de lo que sería el materialismo histórico, aunque pueda estar presupuesta.

Carver avanza algunas conclusiones: estos fragmentos no muestran tanto una “ruptura” radical, como el paso de una “mirada filosófica sobre la humanidad, organizada a través de tropos de la totalidad, pérdida y recuperación (incluso redención), da paso… a un discurso politizado de una historia que se hace siguiendo objetivos, que los dos autores asociación con el comunismo como movimiento”. (Carver, Terrel y Blank, Daniel 30)

Y especialmente porque la versión exacta del texto se aleja de cualquier visión fundamentalista o dogmática; muestra, más bien, el lento hacerse de una teoría, con sus vaivenes, retrocesos, oposiciones y no una especie de verdad dada de una vez y por todas.

En el caso de Wei Xiaoping, se avanza todavía más para dilucidar algunos temas claves especialmente relacionados con la conciencia y con su racionalidad o irracionalidad, a la luz de la nueva edición de los fragmentos llamados “Ideología alemana”. (Xiaoping)

“Exploro algunos de los problemas teoréticos cruciales en torno a la naturaleza de la subjetividad y la conciencia, y las diferentes aproximaciones aparentes en Marx y Engels en varios niveles de su propia evolución”. (Xiaoping 4)

Wei Xiaoping encuentra que no existen solo tres premisas históricas para entender cualquier fenómeno, sino que en estos fragmentos aparece un cuarto elemento que ha sido prácticamente descuidado: primero, la satisfacción de necesidades vitales;  segundo, la producción de la vida material a través de los instrumentos de producción; tercero, la vida humana como consecuencia de los dos anteriores.

Sin embargo, junto a estos elementos harto conocidos, se añade otro; Wei Xiaoping cita un texto que sería clave para introducir este nuevo aspecto:

“Solo ahora, después de haber considerado cuatro momentos, cuatro aspectos primarios de las relaciones primarias históricas, encontramos que los hombres también poseen ´consciencia´” (Marx and Engels, 1976, 43; cf. 2004, 15-16). (Xiaoping 4)

Y más adelante, una anotación de Marx al lado derecho del manuscrito, como nota al margen:

“Los hombres tienen historia porque ellos deben producir su vida, y porque ellos deben producirla además de una cierta manera: esto es determinado por su organización física; su consciencia es determinada justo de la misma manera”. (Xiaoping 5)

Este elemento que aparece solamente en la edición del MEGA2, que introduce la consciencia junto con las otras determinaciones ya conocidas, abre un campo para una nueva reflexión, que trata de las relaciones de los seres humanos con las relaciones sociales e incorpora como aporte crucial, el tema de los elementos irracionales de la conciencia.

En este momento, se produce una diferencia entre los enfoques de Engels y Marx. Para Engels la “Consciencia es, por lo tanto, desde el inicio efectivo de un producto social, y permanece así en la medida en que los hombres existan, que refleja no solo la escritura de Engels sino el punto de vista de Engels”. (Xiaoping 6)

Así aparece la diferencia en los enfoques: “la consciencia reflejada o restringida por el deseo natural, o por las relaciones sociales; la una basada sobre la existencia natural y la otra sobre la existencia social”. (Xiaoping 6)

Para decirlo de manera explícita: o bien la conciencia es producto exclusivamente de las relaciones sociales o la consciencia “depende de la existencia natural de los seres humanos” y llega a ser social solo indirectamente. (Xiaoping 6)

El texto abriría el espacio para un nuevo debate, que añade, de manos de Marx, ese otro aspecto igualmente fundamental, que mira a los seres humanos en una doble dimensión: como ser natural consciente y como ser social, como una consciencia irracional y como consciencia racional.

Cualquier análisis, por ejemplo de la consciencia de clase, debería tomar en cuenta estas dos entradas, que confluyen y que quizás se fusionan, aunque nunca desaparecen del todo, de tal manera que en la cuestión de la formación de la consciencia de clase ya no solo se trata de analizar su emergencia, su conformación, a partir de las condiciones de producción del capital, de las tareas que el proletariado y la humanidad se plantean en una época dada, pero, con igual fuerza, establecer las condiciones actuales de la relación entre la consciencia y la naturaleza, más aún en un momento de desastre ecológico de la humanidad.

Así, finalmente, los cuatro elementos de la concepción de la historia, quedarían de la siguiente manera:

“1. La producción material es requerida para la vida diaria.
2. El modo de producción corresponde con el progreso real de la producción.
3. La forma de la relación, por lo tanto la sociedad civil, relacionada con el modo de producción.
4. Los diferentes niveles de la función de la sociedad civil como la base del entendimiento de los diferentes resultados teoréticos y las formas de la consciencia.” (Xiaoping 12)

Para concluir, hay que señalar que todavía hace falta una serie de estudios que tope tanto los aspectos generales del texto como temas particulares; además, habría que producir una confrontación entre la obra inventada, La Ideología Alemana, que nunca existió, y los fragmentos tales como aparecen en los manuscritos.

Todo esto llevará a repensar los fundamentos mismos del marxismo, para comprenderlo a cabalidad como para aplicarlo a la realidad actual, desde nuevas bases, con nuevos fundamentos.


Bibliography

Carver, Terrel. "Marxismo crítico." 2015. https://marxismocritico.com/?s=terrel+carver. 2 Mayo 2016.
Carver, Terrel y Blank, Daniel. A political history of the editions of Marx and Engels´s "German Ideology Manuscripts". New York: Palgrave MacMillan, 2014.
—. Marx and Engels´s "German Ideology" manuscripts. Presentation and Analysis of the "Feuerbach Chapter". New York: Palgrave MacMillan, 2014.
Engels, Marx y. La ideología alemana. Barcelona: Grijalbo, 1974.
Maidan, Michael. "Marx and Philosophy." 2012. http://marxandphilosophy.org.uk/reviewofbooks/reviews/2012/463. 2 Mayo 2916.
Xiaoping, Wei. "Rethinking historical materialism: the new edition fo the "German Ideology"." Science and society Vol. 74, No. 4 (2010): 498-508. <http://www.jstor.org/stable/25769062>.





[1] Todas las traducciones al español son propias. 

domingo, 21 de abril de 2013

EL REVERSO DEL FETICHISMO. ECONOMÍA POLÍTICA DE LOS OBJETOS.




Colocar sobre nuevas bases las relaciones entre los sujetos y los objetos, entre las personas y las cosas, presupone la ruptura de los dualismos subyacentes: cuerpo y mente, espíritu y materia. Por otra parte, las corrientes críticas se alimentaron, en gran medida, de la teoría marxista del fetichismo de la mercancía. 
Esto es, fetichismo en la medida en que las relaciones entre personas se mostraban como mediados por las cosas; así se naturalizaba el capital y se sustentaba la dominación capitalista, lo que no ha dejado de suceder. 
La implicación que este tiene para la superación del dualismos mencionados es que se choca contra la lógica del capital y de su sociedad; no podemos simplemente plantearnos una “democracia de las cosas” o una relación de igual entre personas y cosas, para que esas puedan hablar por sí mismas, sin cuestionar la lógica del capital. Al interior de estos mecanismos de fetichismo de la mercancía se tiene que trabajar para una aproximación más justa a las cosas, a los objetos y a la misma tarea de diseñar. (Marx, 1975) 
Lukács, en Historia y consciencia de clase, ha mostrado a fondo los modos de funcionamiento de este fetichismo, a través de los procesos de reificación o de cosificación. No es este el lugar para reflexionar sobre este, que no deja de ser importante para entender los estudios de la materialidad, que están vinculados a los regímenes de producción de valor: 
“Las condiciones de transnacionalismo baja las que la mayoría de la gente vive ahora en el mundo, han creado nuevos y a menudo significados  culturales contradictorios y los valores económicos y los significados de los objetos –esto es, en la cultura material- como aquellos objetos que viajan e modo acelerado a través de mercados locales, nacionales e internacionales y otros regímenes de producción valor.” (Myers, 2001, pág. 3) 
De lo que efectivamente se trata aquí es de preguntarnos por el reverso del fetichismo: ¿qué queda cuando logramos romper, aunque sea de modo provisional, con la lógica de la ganancia y desaparece el fetichismo? Ciertamente que se puede mostrar que el capital es una relación social de explotación, lo que es un paso importante para la ruptura la hegemonía capitalista. 
Sin embargo, hay otras preguntas que tenemos que introducir para aproximarnos a esta cuestión de las relaciones entre sujetos y objetos, personas y cosas: ¿al desaparecer el fetichismo de la mercancía, esto es: la relación entre personas que aparece como relación entre cosas, se produce un contacto directo de persona a persona, de manera transparente? ¿Qué sucede con las cosas? ¿Son estas excluidas de las relaciones entre personas? ¿Nos vemos conducidos hacia una profundización de la dualidad entre personas y cosas, que llevará a un enfoque instrumental de los objetos por parte de los sujetos que, de este modo, privilegiarían los encuentros directos? 
Los razonamientos que se desprenden encuentran rápidamente las consecuencias, seguramente justas, de la lucha contra el consumismo, el “materialismo” de nuestras sociedades en su sentido peyorativo, la pérdida de valores, el triunfo de la sociedad del espectáculo, la extensión sin límites de la moda. 
Y nuevamente las preguntas que surgen: ¿cuál es el reverso del consumismo? ¿Una sociedad que no está guiada por el consumo? ¿Qué sería una sociedad sin la espectacularidad capitalismo? ¿Una sociedad sin espectáculo? 
Nuestra respuesta va en dirección contraria: el reverso del fetichismo no es la separación radical entre personas y cosas, que finalmente lograría el ideal de la transparencia. Al liberar a los sujetos del dominio capitalismo, las cosas también lo harían. De tal manera, y esta es la tesis fuerte, las personas con las cosas estarían en plena capacidad de relacionarse con las otras personas con cosas. 
El reverso del fetichismo es la liberación de las cosas, de tal manera que dejen de expresar las relaciones capitalistas de dominación de unas personas sobre otras, y se vuelvan enteramente capaces de expresar las relaciones entre los sujetos, en medio de una nueva sociedad del espectáculo.
La superación del “materialismo” no es una suerte de espiritualismo, algo parecido al new age, sino el materialismo pleno de todos los seres humanos con iguales derechos, con igual capacidad de acceso a los objetos, sin los que no pueden ser plenamente sujetos. 
El reverso de la moda no es la abolición de la moda, sino su plena liberación del secuestro a la que está sometida. Así que la tesis de Lipovetsky de la moda plena no tiene solo un lado de exaltación del capital sino adquiere un matiz utópico: el reverso de la moda es la moda plena.

Bibliografía.
Marx, K. (1975). El Capital (Vol. Tomo I/Vol.I). México: Siglo XXI.
Myers, F. (. (2001). The empire of things. Regimen of value and material culture. Oxford: School of American Research Press.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

HACIA UNA NUEVA DIALÉCTICA 15. LA DIALÉCTICA DEL DINERO.



En la corriente de la nueva dialéctica hay un predominio de la reflexión que relaciona directamente Hegel y con Marx; de manera más estricta entre la Ciencia de la Lógica y El Capital, de tal manera que habría una correspondencia entre los esquemas lógicos hegelianos y aquellos que se utilizan para dilucidar la dialéctica del capital y el dinero.
La dialéctica de la forma valor y el dinero, tal como la reconstruye Mario Robles Báez, se la puede tomar como un caso ejemplar, porque contiene los elementos constitutivos de este enfoque: la separación radical entre el modo lógico y el modo histórico con predominio del primero, la relevancia colocada en la Ciencia de la Lógica, la interpretación de El Capital que sigue fielmente el modelo hegeliano, la insistencia en el papel del dinero como el centro de la interpretación del capitalismo.
Robles Báez, (Robles Báez Mario, La dialéctica de la forma del valor o la génesis lógica del dinero, en: Robles Báez Mario (comp.), Dialéctica y capital: elementos para una reconstrucción de la economía política, Unam, México, 2005), toma la Ciencia de la Lógica, en su Primera Parte, Tercer Capítulo, para rehacer el camino que habría seguido Marx con la finalidad de entender el paso de la mercancía al dinero.
Todo se inicia con la separación entre valor de uso y valor de cambio, que es lo tenemos como dado:  
“El punto de partida es una mercancía junto con sus dos determinaciones contradictorias, valor y valor de uso, como algo dado inmediatamente o presupuesto.”(179)
Esta posición de los elementos contradictorios que le es interna a la mercancía, implica que esta no puede referirse a sí misma para alcanzar a valorarse, para determinar la magnitud de su valor y por lo tanto, su comparabilidad. Por este tiene que confrontarse con otra mercancía, que le sirve de equivalente concreto:
“La incompatibilidad de la una mercancía consigo misma, es decir, su auto repulsión, se manifiesta en que no puede expresar su propio valor en sí misma. Debido a esto, el primer momento constituye la relación unitaria del valor entre dos mercancías (es decir, la forma simple del valor o forma I), en que el valor de una mercancía no se expresa relativamente en su propia otra determinación, sino en la de una otra mercancía, es decir, en el valor de uso de la una otra mercancía, que toma la forma del valor equivalente.”(179)
Sin embargo, con esto solo llegamos a la proliferación de estos momentos concretos, con la creación innumerables equivalentes por todas partes, en la máxima dispersión de las mercancías múltiples:
“Después, por medio de la repulsión del uno en muchos unos, el momento de la unidad es negado por su otro, por el momento de la multiplicidad (es decir, la forma general o forma II, en la que el valor de una mercancía se expresa en los valores de uso de las muchas otras unas mercancías que componen el mundo mercantil.”(179)
Esa dialéctica de lo uno y lo múltiple encuentra finalmente su punto de realización –la negación de la negación- en una mercancía que junta la multiplicidad de mercancías que siempre siguen existiendo, con la formación de una unidad de estos múltiples, en una mercancía que se convierte así en equivalente general, en dinero:
“Después con la negación de este segundo momento, se culmina, por medio de la atracción, con la posición del momento de unidad-en-la-multiplicidad (es decir, la forma general o forma II), en la que las muchas otras mercancías expresan su valor en una única mercancía, la mercancía dinero, que representa el valor para-sí”(179)
Por esto Robles Báez puede concluir que:
“Como se puede observar a partir de lo señalado hasta aquí, la relación entre la dialéctica de Hegel y de Marx es muy estrecha. Desde esta perspectiva podemos decir que la presentación del movimiento de los momentos lógicos de la génesis de la forma dinero de Marx tiene cierto paralelismo con la discusión que plantea Hegel acerca de la categoría del Ser en su Lógica, especialmente sobre el ser-para-si y sobre la medida.”(178)
Para que este razonamiento se sostenga como una reconstrucción creíble de El Capital, es indispensable la separación entre el modo lógico y el modo histórico; esto le habría llevado a Marx a acudir a Hegel para utilizar la dialéctica de los conceptos, porque serían plenamente equivalentes a los de la dialéctica del dinero.
“Es crucial señalar que la presentación de la génesis del dinero de Marx no es histórica, sino lógica. En este sentido, las formas de valor constituyen los momentos de la génesis lógica, no histórica, de la forma no dineraria del valor.”(177)
Cuando trata de resolver cómo entender esta disyunción entre lógica e historia; se acude a la dialéctica, pero no hace sino trasladar el problema porque esta dialéctica sería, a su vez, lógica y no histórica, en donde estaríamos en el plano que escapa de lo subjetivo para entrar en la objetividad del concepto: “un discurso dialéctico del concepto.”(177)

Algunas observaciones se pueden realizar, que deberán ser discutidas detenidamente en futuros trabajos. Parecería, en primer lugar, que introducir estos elementos de la dialéctica de la unidad y la multiplicidad añaden muy poco a lo que conocemos de la dialéctica de la génesis del dinero; terminan por ser razonamientos redundantes que lo único que probarían es la coincidencia con Hegel.
Por otra parte, si se miran otros segmentos de la Ciencia de la Lógica asoman como más ricos para una interpretación de El capital, como la dialéctica contenida en el Fundamento, en donde Hegel dilucida minuciosamente los temas de la forma como fundamento y las determinaciones de reflexión.
Quiero postular en este momento, como una hipótesis central, que sostiene que no solo hay continuidad entre Hegel y Marx, sino una profunda ruptura en el seno mismo de la dialéctica.
Dicha separación respecto de Hegel se encuentra, a mi entender, en replantear y rediscutir la relación entre el modo lógico y el modo histórico. No se trataría de colocarse en el otro extremo, como es el caso de Lukács, para insistir en la historia como la única ciencia y en la historicidad de todos los fenómenos como aspecto esencial en la comprensión del marxismo.
La idea clave estaría es superar la dicotomía entre lógica e historia, para decir que son lo mismo: lógica/historia, como dos aspectos inseparables de lo existente. Lo que deviene y se vuelve real, lo hace siempre siguiendo un comportamiento histórico que, a su vez, está sometido a una lógica, que solo existe –a su vez- en la emergencia de esos fenómenos históricos.
Aquí me limito a señalar la dirección de las investigaciones sobre la dialéctica y no entro en detalles, que merecerán largos, profundos, detenidos razonamientos, desde diversas perspectivas.