Sin embargo, nos alejaremos
momentáneamente de estos debates indispensables para tratarlos a partir de un
caso, en el que veremos cómo se da la relación entre imagen y palabra, y
específicamente entre imagen y escritura. Una relación que contiene a más de
sus referentes directos, una clara alusión al eidos y al logos,
ya que en último término se trata de esto. Si se quisiera nombrar con propiedad
este enfoque podría denominarse: Eidoslogos. Eidos como pensamiento e imagen, y
logos como razón y palabra. El cristianismo como religión de la palabra señala
con igual insistencia, desde el inicio, que somos hechos a imagen de
Dios, pero que esta hechura ha sido llevada a cabo por la Palabra. Esta
dualidad persistente acompañará a la civilización occidental hasta nuestros
días.
La serie de relaciones que se dan
entre palabra e imagen, sobre un texto radicalmente experimental como es Huelladegüella
de Liz Luis Quiroga, inédito. No se trata meramente de ilustrar el texto
con una imágenes; o, si se prefiere, la conversión del texto en imagen es,
estrictamente hablando, un proceso de Ilustración; esto es, de apertura hacia
un mundo de las luces y del conocimiento, a más de la construcción de un
doppelgänger estético.
En la Figura 1 se observa, como el
aspecto relevante, la elección de la estética del pastiche y del grafiti, que
son aspectos que, antes de leer el texto, orientan la interpretación que se le
dará; esto es, previamente a la comprensión de las palabras, la imagen ya
coloca los significados en un contexto marcado por la cultura popular urbana,
cercana de las visualidades del rock y del metal. (Todas las ilustraciones son
de Liz Luis Quiroga, excepto la Figura 1 que es del diseñador Christian
Velasco).
La deconstrucción de la figura clásica,
la Gioconda, anuncia el tipo de trabajo experimental que se realiza sobre el
texto, que se desliza hacia la ruptura y estallido de los significados
corrientes y conocidos, para dar paso a la destrucción y reconstrucción de
otros sentidos que antes no estaban presentes en el español.
Figura 1.
La estética del pastiche y el grafiti
no se quedan en el exterior de la textualidad; por el contrario, sus elementos
plásticos penetran en la sintaxis, que llevan a un cierto nivel caótico del
lenguaje, pero que, si se presta suficiente atención, terminan por inventar
nuevas palabras y significados, ampliando de este modo el campo semántico del
español.
en donde te has metido mona
lisa acelerada en la casa queda nadie, intenflexiones tropicálidas sintagpramáticas
diacánicas escritura glotopaladial antesignificante presemémica morfeómica se
meiosis monstruismo redondancia frase siseo con mucho swing a la Saussauge a la
arbitraria
Este texto de Huelladegüella
describe bien el conjunto de transformaciones en la gramática estándar, desde
luego, con un dosis grande de humor, sin el cual no puede ser entendido a
cabalidad. Así, el conjunto de tropos se transforma en intenflexiones
tropicálidas, la semiosis se convierte en se meiosis monstruismo, que
recuerda la partición de las células y la posibilidad de los monstruos, sin
dejar de afirmar que todo esto finalmente puede reducirse a un truismo, Saussure
aparece como un tipo de salsa Saussauge y queda claro que el texto entero tiene
ahora mucho swing.
Tomemos otro fragmento de la obra de
Liz Luis Quiroga:
te deseso mucho te cepillo el xexo del otro xenofília el
amor siempre es recíporco te deseso me decesas en dónde fallamos ¿en Valencia?
yo te reciproco tú me reciprocas yo te tú me pulsióname aquí ¡quanta
nece.si.dad nescio fallócrata! procrastíname ¡déjame para más tardecito!
desovíllame desóvame, amárguese que no es foco, álvvvvvvaro todavía duermes
laureal despierta Imogen tenemos un im.pase, ¿análisis interminhado? noto noda
notu noya en mi espalda tu imogen subliamada, en mi espada tu imagen recortada
calibre colt 45, deseo subprime te recuerpo te vengo de improviso te llego de
sorpresa
De este texto con claras referencias freudianas, que difícilmente podría trasladarse a una sola imagen, se extraen dos palabras nucleares que sintetizan su contenido: pulsióname y fallócrata, Figura 2. Se produce una primera segmentación con sus consecuencias: ruptura de la linealidad del texto y, por tanto, de su secuencia, aislamiento de determinados significados. De este modo, están listos para trasladarse al plano estático de la imagen y a la percepción intuitiva de esta y de sus contenidos.
La imagen resultante no trata de erigirse ella misma como autónoma; por el contrario, depende claramente del texto: sin embargo, su tarea, en este caso, es permitir de manera inmediata la percepción de los términos colocados en un determinado contexto. Más que evadir el concepto, la imagen la desplaza para aclararla y para encontrar en ella las posibilidades de la concreción de su significado.
El Pulsióname Fallócrata remite en el texto a la matriz freudiana de las pulsiones, pero aquí son convertidas en la posibilidad de una acción externa. Alguien desde fuera introduce una pulsión y esto, desde luego, ya suena mucho más a Lacan que a Freud. Luego se nombra a aquel que me pulsiona, que no es otro que un falócrata patriarcal, aunque el significante se desplaza para permitir la aparición de la principal característica del falócrata, y de cualquier sujeto masculino: siempre falla. Falo y falla se fusionan en una sola palabra.
A su vez la imagen permite, de un vistazo, encontrarnos con estos significados, antes de ponernos a reflexionar de manera analítica sobre ellos. Pero, la imagen está lejos de quedarse en el traslado pasivo de los contenidos experimentales del texto y elige un mundo en el que esta frase tiene lugar y, desde luego, sentido.
La imagen neogótica conduce al desplazamiento y ampliación del significado originario de Pulsióname Fallócrata. Rápidamente podría aparecer una serie de colapsos de las nuevas posibilidades de significación traídas por esta forma de expresión gráfica: en este caso, se trata de una portada de disco, un título de una canción, el nombre de un grupo punk, y así por el estilo. Ha entrado en otro campo semántico, llevado de la mano de la tipografía proveedora de un ritmo sugerente que rompe la rigidez de la escritura.
Se produce de manera simultánea la ampliación del significado y su corrimiento metonímico hacia una determinada esfera de la cultura contemporánea, como es el metal y el punk, rodeados por la estética neogótica que le acompaña. Siguiendo a Wittgenstein se diría que la imagen encuentra el lugar de enunciación de la frase Pulsióname Fallócrata; es decir, nos permite imaginar en que contextos esta frase pudo decirse. Con facilidad se forma en nuestra mente la figura de un cantante de rock pesado aullando en la noche llena de ruido y de furia: Pulsióname Fallócrata… Pulsióname Fallócrata… Pulsióname Fallócrata.
La imagen no solo está enredada en el juego de volver presente lo implícito de las palabras. Inventa nuevos significados. Conduce y realiza el texto que, después de la imagen, ya no se interpretará en la soledad de la palabra. Por supuesto, la conexión realizada es parcial; tanto la palabra como la imagen son capaces de viajar a otras esferas y de juntarse con otros modos de expresión.
Se ha producido la fusión de mostrar y decir. La imagen que no cesa de decir; la palabra que no cesa de mostrarse. Un fenómeno tan profundamente cotidiano en los espacios digitales y en la publicidad generalmente vueltos invisibles precisamente por la eficacia de su funcionamiento.
En esta siguiente ejemplo, Figura 3, la imagen aun con una mayor economía de elementos logra desentrañar a cabalidad el significado de la frase: Asimisma ensimismada. Se ha producido como el caso anterior las correspondientes segmentaciones y selecciones textuales para trasladarlas al espacio gráfico.
El texto de Liz Luis Quiroga dice:
loop
circuanular moebius que se llama a sí misma asimisma ensimismada lalengua
elhabla reflexión pura desinencia sin rizoma hojas sueltas al viento
ojos sueltos al viento bla bla bla
Y la imagen responde de la siguiente manera, permitiendo la emergencia de este doppelganger:
Figura 3. Asimisma Ensimismada.
El trabajo de la imagen sobre el texto
produce un drástico cambio de sentido. La frase de partida está colocada en los
ejes sintagmático y paradigmático referido a la lengua como un fenómeno
autocontenido, cerrado en sí mismo y finalmente con una estructura circular.
Cada palabra se define por el conjunto de otras palabras y no hay posibilidad
de escapar del ámbito lingüístico.
La imagen de la Figura 3 nos habla del
lenguaje y de su enclaustramiento. Utiliza este significado inicial con la
finalidad de introducir una mirada femenina dada por la elección de la
tipografía, fluida, móvil, nada precisa de la palabra asimisma. Un gesto
profundamente reforzado por la aguja y el hilo apelando a una persona que se cose
ella misma y que termina con esto ensimismada. La redundancia del
proceso de volverse hacia dentro ocluyendo los ventanales viene dada por el
término misma o por la mismidad tan llamativa en la imagen.
En este ejemplo, no se trata de un
ejercicio puramente ilustrativo, sino del forzamiento de la estrategia
metonímica. Cambio radical del referente, desplazamiento de la lengua a lo
femenino o, quizás, descubrir en la lengua su género. Se podría sintetizar como
la lengua de lo femenino, también ensimismada, asimismo cosida, siempre
autorreferencial. Nótese que el español admite asimismo, pero no asimisma.
Una vez que la imagen ha introducido
una distinción que estaba ausente en el texto se crea un campo marcado esta; es
decir, se convierte en una forma productora que permite la emergencia de otras
figuraciones, desplegando de este modo la imagen y llevando al texto original
hacia nuevos espacios hasta ese momento desconocidos.
La imagen inicial actúa como el punto
de partida para un campo de interpretaciones; se podría decir que la imagen
actúa como el interpretante, en el sentido de Pierce y Eco; pero, es un
interpretante visual. De la mano de este, se desarrollará un ámbito entero en
donde nuevas imágenes ampliarán los significados originarles contenidos en el
texto.
En el caso de la forma gótica que
adquiere el segmento de Huelladegüella, como distinción
formadora, comienza a indexarse en otros momentos de la conjunción entre texto
y palabra, en la dinámica permanente de metonimia y nuevas visualidades; o,
para ser más preciso, nuevas visualidades que trabajan metonímicamente sobre
las palabras.
En este campo de posibilidades
abiertas por el interpretante gótico, el siguiente paso indexa los textos en un
contexto de la música metalera o punk, y propone una serie imaginaria de
portadas de disco con esta temática. En la Figura 4, la imagen extrae solamente
el qhuir you y lo transforma en el título del supuesto álbum de música.
m. Pero ¿qué mismo sostenía
Dióscuro el antipapa? Probablemente una papaya, une pomme de terre linchada,
tres sonajeros para entretener a los bebés trinitarios, seguro una copa de vino
copto esto es una copta, una foto de la pirámide de Giza, sostiene
diósoscuro que eran heterónimos lésbicoqueernobinarios dersusala teología qhuir
you sostiene dióscuro que el impío Marciano le dijo:
a. Cuando pronuncio una palabra,
me contestas con dos
Figura 4.
La elección de una estética
informalista, marcada por el contraste blanco/negro, torna presente, de manera
brutal, la afirmación de la genericidad queer, con todo lo que implica en la
sociedad actual. Sin embargo, la imagen no solo vuelve patente el hecho queer,
sino que amplía el campo semántico del término, recurriendo a la ambigüedad del
lenguaje.
La palabra inventada qhuir es
idéntica en su pronunciación que queer; al hacer este ejercicio lingüístico
mantiene la referencia a lo queer e introduce un nuevo significado, al
incorporar la palabra huir dentro de queer. Así, el término funde en un
solo movimiento el señalamiento de la identidad queer con la huida, quizás
mostrando la dificultad de asumir esta genericidad, que lleva a fenómenos de
ocultamiento. Este giro se ve reforzado por el señalamiento qhuir you, en
donde el you puede ser tanto celebratorio como condenatorio. Y todo esto
se percibe directamente, de una sola mirada, y no a través de este largo
razonamiento, cuestión que viene después de la percepción de la imagen.
El siguiente movimiento que hace la
imagen es convertir la idea central Qhuir, Figura 5, en un conjunto de títulos
de canciones que están dentro del álbum. Se sigue el mismo procedimiento de colapsar
en un solo término, al menos dos significados, lo que se captan de una sola
vez. Se inicia la construcción de un vocabulario que amplía la duplicidad ya
contenida en Qhuir you.
Cuadro 1. Ampliación del campo
semántico
|
Tucontututu |
Referencia
a un travestí, con tutú, y la soledad de uno consigo mismo, tú con
tú |
|
Atrabesar |
Al cambiar
la v por la b, funde el beso con el hecho de atravesar al otro |
|
Escorpiamame |
Amor y
dolor del amor unido con el escorpión |
|
Lujauria |
Muestra la
magnitud de la lujuria al unirla con jauría |
|
Eternimiedad |
La banalidad
de lo eterno |
|
Memiramenti
|
Mirarse en
el otro como acto de amor y mentira a la vez |
En la Figura 6, la imagen selecciona
el término Rhumor, nuevamente para resaltar la unión de dos significados
que, en el lenguaje ordinario, los encontramos separados; aquí rumor y humor
forman una palabra nueva, que a pesar de todo la reconocemos como si fuera familiar.
lenguas de juego en el zócalo leguas de griterío asolando rhumor
rhumor y en la plaza vaciada laura en la in.solación se entrega a la carnícula
manos dev.oradoras imploran y ella roza las oraciones trova salsa merengue las
yeguas del ego como saltimbanquos se en ardecen laura se consumerge /alea llacta
est/
Figura 6
La elección de la estética para rhumor
coloca la palabra en blanco sobre un claroscuro, indicando que el rhumor
se encuentra siempre en una penumbra y que tiene la connotación de algo que no
sabe de dónde viene ni quién lo enuncia; por eso, allí hay una persona recortada,
que no sabemos quién es ni qué hace en ese lugar.
Figura 7
La contraportada del disco introduce
en la estética difusa del rhumor, Figura 7, el aspecto del humor,
fundiendo los dos significados en una serie de variantes que, de este modo,
refuerzan la aparición de nuevos sentidos, que se desprenden de la unión de los
dos términos.
Cuadro 2. Rhumor
|
Cut cut
cuchillita maurillera |
Construcción
de una sonoridad, tómese en cuenta que es el nombre de una canción |
|
Cat cat
navajita sueca |
Variación
de la primera canción, que reemplaza cut cut por cat cat |
|
Los secuaces
más adentro |
Probable
referencia a una historia relacionado con el rhumor |
|
Cuclillo
afilado |
Desplazamiento
de cuchillo a cuclillo, manteniendo afilado; esto es, un pájaro
afilado |
|
Sencuentra
conmideseo |
Fusión de
palabras para acentuar el encuentro y el deseo |
|
Lagartos
acústicos |
Bien podría
ser el nombre de un grupo de rock |
La relación entre palabra e imagen en
estos ejercicios sobre Huelladegüella de Liz Quiroga escapan a esta
relación dual y proponen su rebasamiento. Los sentidos no funcionan solos o
aislados. Ver provoca inmediatamente una serie de estímulos tanto en las áreas
verbales como en las sonoras del cerebro. Los sentidos y las sensibilidades se
contagian entre sí, aunque no siempre seamos conscientes de estos procesos
neurológicos.
Aquí se produce la conjunción del
neogótico de las imágenes, incluidas las portadas de discos y títulos de
canciones, con los textos experimentales y extraen de estos su lado más áspero.
De este modo, se inventa una canción punkera a partir de los contenidos de la
obra literaria y se descubre dentro de ella el profundo sentido rítmico que la
habita; en realidad, la combinación de ritmos y arritmias.








