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jueves, 7 de mayo de 2026

IMAGEN/PALABRA EN HUELLADEGÜELLA DE LIZ LUIS QUIROGA

 

La relación compleja entre imagen y palabra se extiende a lo largo de los siglos. Épocas, corrientes, estilos, modos de vida privilegian la una o la otra. Disputas interminables entre la iconodulia y la iconoclasia, porque al final de cuentas los iconoclastas terminaban por privilegiar la palabra revelada junto con la prohibición de representar lo divino a través de ídolos. De hecho, gran parte de la posmodernidad ha sido iconoclasta en el sentido de desvalorizar la imagen y dar preeminencia al concepto, muchas veces vacío contenido, e incluso con rasgos calvinistas.

Sin embargo, nos alejaremos momentáneamente de estos debates indispensables para tratarlos a partir de un caso, en el que veremos cómo se da la relación entre imagen y palabra, y específicamente entre imagen y escritura. Una relación que contiene a más de sus referentes directos, una clara alusión al eidos y al logos, ya que en último término se trata de esto. Si se quisiera nombrar con propiedad este enfoque podría denominarse: Eidoslogos. Eidos como pensamiento e imagen, y logos como razón y palabra. El cristianismo como religión de la palabra señala con igual insistencia, desde el inicio, que somos hechos a imagen de Dios, pero que esta hechura ha sido llevada a cabo por la Palabra. Esta dualidad persistente acompañará a la civilización occidental hasta nuestros días.

La serie de relaciones que se dan entre palabra e imagen, sobre un texto radicalmente experimental como es Huelladegüella de Liz Luis Quiroga, inédito. No se trata meramente de ilustrar el texto con una imágenes; o, si se prefiere, la conversión del texto en imagen es, estrictamente hablando, un proceso de Ilustración; esto es, de apertura hacia un mundo de las luces y del conocimiento, a más de la construcción de un doppelgänger estético.

En la Figura 1 se observa, como el aspecto relevante, la elección de la estética del pastiche y del grafiti, que son aspectos que, antes de leer el texto, orientan la interpretación que se le dará; esto es, previamente a la comprensión de las palabras, la imagen ya coloca los significados en un contexto marcado por la cultura popular urbana, cercana de las visualidades del rock y del metal. (Todas las ilustraciones son de Liz Luis Quiroga, excepto la Figura 1 que es del diseñador Christian Velasco).

La deconstrucción de la figura clásica, la Gioconda, anuncia el tipo de trabajo experimental que se realiza sobre el texto, que se desliza hacia la ruptura y estallido de los significados corrientes y conocidos, para dar paso a la destrucción y reconstrucción de otros sentidos que antes no estaban presentes en el español.

 

    Figura 1.

La estética del pastiche y el grafiti no se quedan en el exterior de la textualidad; por el contrario, sus elementos plásticos penetran en la sintaxis, que llevan a un cierto nivel caótico del lenguaje, pero que, si se presta suficiente atención, terminan por inventar nuevas palabras y significados, ampliando de este modo el campo semántico del español.

en donde te has metido mona lisa acelerada en la casa queda nadie, intenflexiones tropicálidas sintagpramáticas diacánicas escritura glotopaladial antesignificante presemémica morfeómica se meiosis monstruismo redondancia frase siseo con mucho swing a la Saussauge a la arbitraria

Este texto de Huelladegüella describe bien el conjunto de transformaciones en la gramática estándar, desde luego, con un dosis grande de humor, sin el cual no puede ser entendido a cabalidad. Así, el conjunto de tropos se transforma en intenflexiones tropicálidas, la semiosis se convierte en se meiosis monstruismo, que recuerda la partición de las células y la posibilidad de los monstruos, sin dejar de afirmar que todo esto finalmente puede reducirse a un truismo, Saussure aparece como un tipo de salsa Saussauge y queda claro que el texto entero tiene ahora mucho swing.  

Tomemos otro fragmento de la obra de Liz Luis Quiroga:

te deseso mucho te cepillo el xexo del otro xenofília el amor siempre es recíporco te deseso me decesas en dónde fallamos ¿en Valencia? yo te reciproco tú me reciprocas yo te tú me pulsióname aquí ¡quanta nece.si.dad nescio fallócrata! procrastíname ¡déjame para más tardecito! desovíllame desóvame, amárguese que no es foco, álvvvvvvaro todavía duermes laureal despierta Imogen tenemos un im.pase, ¿análisis interminhado? noto noda notu noya en mi espalda tu imogen subliamada, en mi espada tu imagen recortada calibre colt 45, deseo subprime te recuerpo te vengo de improviso te llego de sorpresa

De este texto con claras referencias freudianas, que difícilmente podría trasladarse a una sola imagen, se extraen dos palabras nucleares que sintetizan su contenido: pulsióname y fallócrata, Figura 2. Se produce una primera segmentación con sus consecuencias: ruptura de la linealidad del texto y, por tanto, de su secuencia, aislamiento de determinados significados. De este modo, están listos para trasladarse al plano estático de la imagen y a la percepción intuitiva de esta y de sus contenidos.


Figura 2. Pulsióname Fallócrata,


La imagen resultante no trata de erigirse ella misma como autónoma; por el contrario, depende claramente del texto: sin embargo, su tarea, en este caso, es permitir de manera inmediata la percepción de los términos colocados en un determinado contexto. Más que evadir el concepto, la imagen la desplaza para aclararla y para encontrar en ella las posibilidades de la concreción de su significado.

El Pulsióname Fallócrata remite en el texto a la matriz freudiana de las pulsiones, pero aquí son convertidas en la posibilidad de una acción externa. Alguien desde fuera introduce una pulsión y esto, desde luego, ya suena mucho más a Lacan que a Freud. Luego se nombra a aquel que me pulsiona, que no es otro que un falócrata patriarcal, aunque el significante se desplaza para permitir la aparición de la principal característica del falócrata, y de cualquier sujeto masculino: siempre falla. Falo y falla se fusionan en una sola palabra.

A su vez la imagen permite, de un vistazo, encontrarnos con estos significados, antes de ponernos a reflexionar de manera analítica sobre ellos. Pero, la imagen está lejos de quedarse en el traslado pasivo de los contenidos experimentales del texto y elige un mundo en el que esta frase tiene lugar y, desde luego, sentido.

La imagen neogótica conduce al desplazamiento y ampliación del significado originario de Pulsióname Fallócrata. Rápidamente podría aparecer una serie de colapsos de las nuevas posibilidades de significación traídas por esta forma de expresión gráfica: en este caso, se trata de una portada de disco, un título de una canción, el nombre de un grupo punk, y así por el estilo. Ha entrado en otro campo semántico, llevado de la mano de la tipografía proveedora de un ritmo sugerente que rompe la rigidez de la escritura.

Se produce de manera simultánea la ampliación del significado y su corrimiento metonímico hacia una determinada esfera de la cultura contemporánea, como es el metal y el punk, rodeados por la estética neogótica que le acompaña. Siguiendo a Wittgenstein se diría que la imagen encuentra el lugar de enunciación de la frase Pulsióname Fallócrata; es decir, nos permite imaginar en que contextos esta frase pudo decirse. Con facilidad se forma en nuestra mente la figura de un cantante de rock pesado aullando en la noche llena de ruido y de furia: Pulsióname Fallócrata… Pulsióname Fallócrata… Pulsióname Fallócrata.

La imagen no solo está enredada en el juego de volver presente lo implícito de las palabras. Inventa nuevos significados. Conduce y realiza el texto que, después de la imagen, ya no se interpretará en la soledad de la palabra. Por supuesto, la conexión realizada es parcial; tanto la palabra como la imagen son capaces de viajar a otras esferas y de juntarse con otros modos de expresión.

Se ha producido la fusión de mostrar y decir. La imagen que no cesa de decir; la palabra que no cesa de mostrarse. Un fenómeno tan profundamente cotidiano en los espacios digitales y en la publicidad generalmente vueltos invisibles precisamente por la eficacia de su funcionamiento.

En esta siguiente ejemplo, Figura 3, la imagen aun con una mayor economía de elementos logra desentrañar a cabalidad el significado de la frase: Asimisma ensimismada. Se ha producido como el caso anterior las correspondientes segmentaciones y selecciones textuales para trasladarlas al espacio gráfico.

El texto de Liz Luis Quiroga dice:

loop circuanular moebius que se llama a sí misma asimisma ensimismada lalengua elhabla reflexión pura desinencia sin rizoma hojas sueltas al viento ojos sueltos al viento bla bla bla

Y la imagen responde de la siguiente manera, permitiendo la emergencia de este doppelganger:

 

Figura 3. Asimisma Ensimismada.

El trabajo de la imagen sobre el texto produce un drástico cambio de sentido. La frase de partida está colocada en los ejes sintagmático y paradigmático referido a la lengua como un fenómeno autocontenido, cerrado en sí mismo y finalmente con una estructura circular. Cada palabra se define por el conjunto de otras palabras y no hay posibilidad de escapar del ámbito lingüístico.

La imagen de la Figura 3 nos habla del lenguaje y de su enclaustramiento. Utiliza este significado inicial con la finalidad de introducir una mirada femenina dada por la elección de la tipografía, fluida, móvil, nada precisa de la palabra asimisma. Un gesto profundamente reforzado por la aguja y el hilo apelando a una persona que se cose ella misma y que termina con esto ensimismada. La redundancia del proceso de volverse hacia dentro ocluyendo los ventanales viene dada por el término misma o por la mismidad tan llamativa en la imagen.

En este ejemplo, no se trata de un ejercicio puramente ilustrativo, sino del forzamiento de la estrategia metonímica. Cambio radical del referente, desplazamiento de la lengua a lo femenino o, quizás, descubrir en la lengua su género. Se podría sintetizar como la lengua de lo femenino, también ensimismada, asimismo cosida, siempre autorreferencial. Nótese que el español admite asimismo, pero no asimisma.

Una vez que la imagen ha introducido una distinción que estaba ausente en el texto se crea un campo marcado esta; es decir, se convierte en una forma productora que permite la emergencia de otras figuraciones, desplegando de este modo la imagen y llevando al texto original hacia nuevos espacios hasta ese momento desconocidos.

La imagen inicial actúa como el punto de partida para un campo de interpretaciones; se podría decir que la imagen actúa como el interpretante, en el sentido de Pierce y Eco; pero, es un interpretante visual. De la mano de este, se desarrollará un ámbito entero en donde nuevas imágenes ampliarán los significados originarles contenidos en el texto.

En el caso de la forma gótica que adquiere el segmento de Huelladegüella, como distinción formadora, comienza a indexarse en otros momentos de la conjunción entre texto y palabra, en la dinámica permanente de metonimia y nuevas visualidades; o, para ser más preciso, nuevas visualidades que trabajan metonímicamente sobre las palabras.

En este campo de posibilidades abiertas por el interpretante gótico, el siguiente paso indexa los textos en un contexto de la música metalera o punk, y propone una serie imaginaria de portadas de disco con esta temática. En la Figura 4, la imagen extrae solamente el qhuir you y lo transforma en el título del supuesto álbum de música.

m. Pero ¿qué mismo sostenía Dióscuro el antipapa? Probablemente una papaya, une pomme de terre linchada, tres sonajeros para entretener a los bebés trinitarios, seguro una copa de vino copto esto es una copta, una foto de la pirámide de Giza, sostiene diósoscuro que eran heterónimos lésbicoqueernobinarios dersusala teología qhuir you sostiene dióscuro que el impío Marciano le dijo:

a. Cuando pronuncio una palabra, me contestas con dos

 

Figura 4.

La elección de una estética informalista, marcada por el contraste blanco/negro, torna presente, de manera brutal, la afirmación de la genericidad queer, con todo lo que implica en la sociedad actual. Sin embargo, la imagen no solo vuelve patente el hecho queer, sino que amplía el campo semántico del término, recurriendo a la ambigüedad del lenguaje.

La palabra inventada qhuir es idéntica en su pronunciación que queer; al hacer este ejercicio lingüístico mantiene la referencia a lo queer e introduce un nuevo significado, al incorporar la palabra huir dentro de queer. Así, el término funde en un solo movimiento el señalamiento de la identidad queer con la huida, quizás mostrando la dificultad de asumir esta genericidad, que lleva a fenómenos de ocultamiento. Este giro se ve reforzado por el señalamiento qhuir you, en donde el you puede ser tanto celebratorio como condenatorio. Y todo esto se percibe directamente, de una sola mirada, y no a través de este largo razonamiento, cuestión que viene después de la percepción de la imagen.

El siguiente movimiento que hace la imagen es convertir la idea central Qhuir, Figura 5, en un conjunto de títulos de canciones que están dentro del álbum. Se sigue el mismo procedimiento de colapsar en un solo término, al menos dos significados, lo que se captan de una sola vez. Se inicia la construcción de un vocabulario que amplía la duplicidad ya contenida en Qhuir you.


Figura 5

 










Cuadro 1. Ampliación del campo semántico

Tucontututu

Referencia a un travestí, con tutú, y la soledad de uno consigo mismo, tú con tú

Atrabesar

Al cambiar la v por la b, funde el beso con el hecho de atravesar al otro

Escorpiamame

Amor y dolor del amor unido con el escorpión

Lujauria

Muestra la magnitud de la lujuria al unirla con jauría

Eternimiedad

La banalidad de lo eterno

Memiramenti

Mirarse en el otro como acto de amor y mentira a la vez

 

En la Figura 6, la imagen selecciona el término Rhumor, nuevamente para resaltar la unión de dos significados que, en el lenguaje ordinario, los encontramos separados; aquí rumor y humor forman una palabra nueva, que a pesar de todo la reconocemos como si fuera familiar.

lenguas de juego en el zócalo leguas de griterío asolando rhumor rhumor y en la plaza vaciada laura en la in.solación se entrega a la carnícula manos dev.oradoras imploran y ella roza las oraciones trova salsa merengue las yeguas del ego como saltimbanquos se en ardecen laura se consumerge /alea llacta est/

Figura 6

La elección de la estética para rhumor coloca la palabra en blanco sobre un claroscuro, indicando que el rhumor se encuentra siempre en una penumbra y que tiene la connotación de algo que no sabe de dónde viene ni quién lo enuncia; por eso, allí hay una persona recortada, que no sabemos quién es ni qué hace en ese lugar.







Figura 7

La contraportada del disco introduce en la estética difusa del rhumor, Figura 7, el aspecto del humor, fundiendo los dos significados en una serie de variantes que, de este modo, refuerzan la aparición de nuevos sentidos, que se desprenden de la unión de los dos términos.







Cuadro 2. Rhumor

Cut cut cuchillita maurillera

Construcción de una sonoridad, tómese en cuenta que es el nombre de una canción

Cat cat navajita sueca

Variación de la primera canción, que reemplaza cut cut por cat cat

Los secuaces más adentro

Probable referencia a una historia relacionado con el rhumor

Cuclillo afilado

Desplazamiento de cuchillo a cuclillo, manteniendo afilado; esto es, un pájaro afilado

Sencuentra conmideseo

Fusión de palabras para acentuar el encuentro y el deseo

Lagartos acústicos

Bien podría ser el nombre de un grupo de rock

 

La relación entre palabra e imagen en estos ejercicios sobre Huelladegüella de Liz Quiroga escapan a esta relación dual y proponen su rebasamiento. Los sentidos no funcionan solos o aislados. Ver provoca inmediatamente una serie de estímulos tanto en las áreas verbales como en las sonoras del cerebro. Los sentidos y las sensibilidades se contagian entre sí, aunque no siempre seamos conscientes de estos procesos neurológicos.

Aquí se produce la conjunción del neogótico de las imágenes, incluidas las portadas de discos y títulos de canciones, con los textos experimentales y extraen de estos su lado más áspero. De este modo, se inventa una canción punkera a partir de los contenidos de la obra literaria y se descubre dentro de ella el profundo sentido rítmico que la habita; en realidad, la combinación de ritmos y arritmias.