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lunes, 23 de marzo de 2026

EN DEFENSA DE LA METAFÍSICA

 



La metafísica está lejos de haber desaparecido, a pesar de los innumerables anuncios de su muerte. Quizás no se encuentra en primer plano y se encuentra apartada de las modas, especialmente de aquellas que propugnan que se vive en un tiempo postmetafísico. Contra la posmodernidad, ella persiste; incluso, se termina por descubrir que muchos de los giros filosóficos que pretenden dejarla atrás se fundan en su reafirmación, en un movimiento subyacente que, generalmente, se quiere ocultar. ¿De dónde proviene esta condición que obliga a que se vuelva una y otra vez a realizar un gesto metafísico? ¿Cuáles son los fundamentos y motivos de su presencia? ¿Por qué encontramos en las corrientes que más fuertemente la rechazan un núcleo metafísico que las anima y sustenta?

La producción teórica sobre este campo ciertamente está lejos de ser comparable a otras áreas de la filosofía; por ejemplo, comparado con la proliferación de ontologías; sin embargo, la bibliografía sobre la metafísica se mantiene actualizada, con nuevos enfoques, desarrollos y desafíos, aun sin tomar en cuenta aquellos estudios que tienen esta orientación, sin explicitarla. (Bliss & Miller, 2021) (Marmodoro & Mayr, 2019) (Miller, 2022) (Thomasson, 2025)

La actitud imperialista del borramiento de la metafísica sustentada en una conceptualización que es, precisamente, metafísica, se encuentra en la base de las principales corrientes que postulan su superación. Estos enfoques filosóficos realizan un doble movimiento conceptual; por una parte, reducen un campo entero de larga duración y extensión a un solo componente, que se convierte en omniexplicativo. Una vez que se ha hecho esta reducción extrema y absoluta, se postula un nuevo origen privilegiado, a partir del cual se reconstruye toda la realidad. Por supuesto, es un origen que se fundamenta a sí mismo desde la nada o, en otros casos, que se pretende como carente de todo fundamento.

Heidegger, probablemente el iniciador de esta corriente en el siglo XX, reduce 25 siglos de filosofía y pensamiento occidental a un solo hecho, que sería el causante de todos los males e incomprensiones del mundo. Negando la inmensa riqueza y variedad de la filosofía occidental, el olvido del ser se convierte en el núcleo metafísico que tiene que negarse y superarse (Heidegger, 2014). Por su parte, Derrida siguiendo este rastro, ubica en la denuncia de la onto-teo-teleo-logía la posibilidad de pensar, colocando en vez de este principio metafísico a la deconstrucción asentada sobre el diferencialismo. Postula la inexistencia de un comienzo que remite a un ser o a un ente privilegiados, y considera que, ante la ausencia de un origen, tenemos ante nosotros una huella de sí misma, una huella de la huella. Así, Derrida pretende borrar los profundos debates que están contenidos en esa onto-teo-teleo-logía que, si la miramos de cerca, se resiste a perder la multiplicidad que la conforma. (Derrida, 1971) (Gersh, Neoplatonism After Derrida: Parallelograms, 2006)

Estas orientaciones imperialistas que invaden la filosofía también penetran en otros ámbitos. En el caso de Jean-Luc Marion, el gesto de la reducción absoluta se convierte en la perspectiva apofática, que niega cualquier aproximación positiva por medio de la razón, a Dios y a los fenómenos trascendentes. Dios, siguiendo a ciertas corrientes neoplatónicas, se ubica por fuera del ser; no se puede decir que existe o que no existe, porque es una exterioridad absoluta. Desde luego, no se trata de una posición atea, sino de la reintroducción de la divinidad en la esfera humana, por la exclusiva vía de la experiencia. Los riesgos de irracionalismo no dejan de estar presentes en estas orientaciones. (Marion, 2010)

Finalmente, me refiero al pensamiento decolonial, parte de los estudios culturales, que incorpora en su teoría este primer gesto absoluto y negativo: la exclusión de todo lo que provenga de Europa y de Occidente. Sin importar sus diferencias ni su historia, todo el pensamiento occidental queda negado por considerarlo como eurocéntrico. A partir de esta división radical surge la metafísica decolonial con un origen puro, que por el solo hecho de ubicarse fuera de Europa, pone a su alcance la verdad del mundo y la superación de los límites epistémicos y epistemológicos del eurocentrismo. Las consecuencias negativas de este enfoque no solo han tenido repercusiones en la comprensión de la realidad, sino que conducen a un desarme político e ideológico. (Mignolo, 2003)

Veamos ahora, de manera sintética, las razones por las que la metafísica sigue estando presente y, más aún, es indispensable para un adecuado desarrollo de toda filosofía y, por supuesto, para un entendimiento adecuado de la realidad. Comencemos por los problemas filosóficos que requieren de un enfoque metafísico para su correcto tratamiento.

El tratamiento del tiempo, con los debates acerca de su existencia y de la relación entre persistencia y flujo, además, de las cuestiones del estatuto ontológico del pasado, presente y futuro (Dyke, 2021); la función de la razón frente al ascenso de los irracionalismos, junto con la cualificación del tipo de racionalidad que debería defenderse (Erice Sebares, 2020); el debate sobre la esencia, más allá de las interpretaciones sustancialistas y su capacidad de explicativa de los fenómenos, que se presentan en la dualidad entre esencia y manifestación (Glazier, 2022); la dilucidación de las relaciones, que se las puede considerar como las únicas realmente existentes o, por el contrario, solo como parte de un entrama ontológico mayor (Heil, 2021); por último, el renacimiento de la mereología que da cuenta de las relaciones entre el todo y las partes, y el modo cómo estructuran la realidad (Wallace, 2023). Desde luego, esta es solo una parte de los problemas que trata la metafísica contemporánea.

La ciencia y la tecnología conforman unos conocimientos y prácticas sin las cuales el mundo, tal como lo conocemos, no podría existir; por esto, se tiene que evitar la confusión entre la crítica al secuestro capitalista de la ciencia y la adopción de posiciones románticas o irracionales que conducen a la negación de su racionalidad. Ahora bien, de ninguna manera la ciencia agota toda la esfera del conocimiento ni provee de explicaciones completas del mundo. Más aún, cada ciencia deja sin resolver cuestiones fundamentales que no alcanza a explicar; además de producir una serie de cuestiones que requieren de un debate metafísico para resolverlas. (Morganti, 2024)

Por esto, se tiene una serie de aproximaciones metafísicas a las ciencias; desde el debate en torno a los objetos materiales hasta la discusión de los objetos abstractos, atravesando por las cuestiones filosóficas planteadas por la química o la biología. (Sattig, 2021) (Liggins, 2024) (Seifert, 2023) Uno de los terrenos más fecundos para los debates metafísicos es la física contemporánea, por las discusiones provocadas en la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica, que son fundamentalmente contraintuitivas y que ponen en cuestión la imagen que se tiene acerca de la realidad. (Torza, 2023) (Ney, 2021)

Alain Aspect, premio Nobel del año 2022, en su libro Si Einstein lo hubiera sabido, al reconstruir el debate de Einstein, que consideraba que la mecánica cuántica es incompleta y que necesita ser complementada por otras variables, muestra con claridad la necesidad de la metafísica, que comienza allí en donde la ciencia se topa con los límites de la comprensión de la realidad y no puede dotarnos de una imagen adecuada de la realidad y del mundo en el que vivimos. Los experimentos llevados a cabo por Aspect demostraron, con un alto grado de certeza, la violación de las igualdades de Bell y, por lo tanto, la existencia del entrelazamiento cuántico; esto es, las partículas entrelazadas están conectadas de tal manera que cualquier cambio en una repercute inmediatamente en la otra, sin que se comprenda a cabalidad por qué sucede esto.

Alain Aspect señala dos grandes problemas metafísicos que atraviesan la mecánica cuántica: la no localidad y el carácter físico de la función de onda.

Einstein utiliza a veces la expresión “spooky action at a distance” (acción fantasmal a distancia) para describir tal posibilidad, que es inaceptable para el padre de la relatividad. Sin embargo, hoy en día debemos considerarla; es lo que se denomina “no localidad cuántica”. (Aspect, 2025, pág. 315)

Nos enfrentamos a una realidad regida por la teoría de la relatividad que afirma que nada puede viajar más rápido que la velocidad de la luz; o, por el contrario, hay fenómenos no locales que cuestionan esta afirmación y prueban la acción a distancia instantánea.

El otro debate metafísico igualmente profundo está en el carácter que se le asigna a la función de onda, que es aquella que describe los fenómenos cuánticos. Se puede sostener, siguiendo la interpretación de Copenhague, que se trata de un mero cálculo y que la cuestión de si es real o no, carece de importancia, en la medida en que funciona perfectamente; o, como alternativa que presenta Aspect, la función de onda existe efectivamente.

Mi punto de vista es diferente porque yo otorgo una cierta realidad física a la función de onda, precisamente porque permite predecir los resultados de las medidas y que eso es lo que espero de la realidad física… (Aspect, 2025, pág. 317)

Los problemas que la humanidad enfrenta, lejos de resolverse, se han agravado. Desde la perspectiva metafísica, al menos tres cuestiones relevantes emergen de la situación actual: primero, el destino de la humanidad como especie, la posibilidad ya no remota, sino actual, de su desaparición debido a las guerras, el hambre, la crisis climática, la devastación que provocan los gobiernos de ultraderecha como última arma del capitalismo.

Segundo, la cuestión todavía más desafiante, de la relación entre los seres humanos y la naturaleza, que ahora se encuentra quebrada y que no se ve un punto de encuentro y de resolución, de tal manera que se logre una armonía entre ambos, una convivencia apropiada que permita salvar a la naturaleza y garantizar una vida digna para las personas.

No es suficiente con la reivindicación de los localismos y las opciones fragmentarias; peor aún, de los relativismos. Vuelve nuevamente a colocarse en el centro de la reflexión filosófica la cuestión de los universales; y, en primer lugar, del futuro de la vida y de toda la humanidad sobre la Tierra. Tenemos que pensar como planeta, porque las respuestas solo serán válidas si las respuestas son globales. No hay soluciones válidas y viables en el mediano y largo plazo que sean únicamente locales.

Tercero, las cuestiones de la identidad que han adquirido una importancia cada vez más grande y que se expresan de manera particularmente conflictiva en el estallido de la heterosexualidad como paradigma dominante y en el surgimiento de los más diversos modos de vivir el género. Así, el transgénero no solo tiene relevancia para su propio campo, sino que atraviesa metafísicamente el orden social, convertido en el operador Trans* que cuestiona el statu quo de la sociedad entera. (Shumener, 2022)

La metafísica está lejos de agotarse en las temáticas señaladas. En una capa todavía más profunda se ocupa de Bien, Verdad y Belleza, y de suerte en las sociedades contemporáneas. Víctor Cousin, siguiendo a Platón, postula la unidad de estos tres grandes principios orientadores de toda acción humana. (Cousin, 1847) La Belleza ha dejado de ser un bien común y un derecho de todos los pueblos y personas; se ha convertido en un objeto de lujo al que solo una minoría puede acceder. Una buena parte del arte contemporáneo está encerrado en su narcisismo, en donde lo estético de la obra de arte depende exclusivamente de la subjetividad del artista y de los circuitos comerciales.

La Verdad es, sin lugar a dudas, la más atacada de todas. Como se dice en esta época de la posverdad, ella es la que menos importa. Se considera suficiente la eficacia política del discurso, la irresponsabilidad de afirmar cualquier cosa sin sustento científico en las redes sociales, la proliferación de profetas de derecha y ultraderecha haciendo girar las manillas del reloj hacia atrás.

¿Qué decir del Bien cuando el mal triunfa a nivel mundial? Los intereses del capital se imponen en el mundo entero, sin dejar lugar a salvo, de la mano de los gobiernos autoritarios. Las guerras matan inocentes a diario; los derechos de las personas se atropellan sin consideración; grandes masas son consideradas enemigos que hay que eliminar, como los migrantes y los palestinos. Los triunfos logrados se despedazan y retrocedemos a una época de oscuridad y represión.

Por esto, la unidad de Bien, Verdad y Belleza sigue siendo la tarea del presente de la humanidad, aquella que nos desafía y nos convoca.

Entonces, queda clara la urgencia de escribir unos nuevos Prolegómenos a toda metafísica futura que haya de poder presentarse como ciencia (Kant, 1959), que indique con claridad que estos temas metafísicos cruciales no constituyen una tendencia equivocada de la razón y que, de manera opuesta a lo que considera Kant, tienen que ver directamente lo empírico y con la vida diaria de pueblos y personas. No es posible echar fuera de la metafísica y, por consiguiente, de la razón, a los principios metafísicos que nos hacen ser lo que somos: Bien, Verdad y Belleza.

 

 

 

 


 

Bibliography

Aspect, A. (2025). Si Einstein lo hubiera sabido. Barcelona: Penguin Random House.

Bliss, R., & Miller, J. (Edits.). (2021). The Routledge Handbook of Metametaphysics. Routledge.

Cousin, V. (1847). Curso de filosofía: Sobre el fundamento de las ideas absolutas de lo verdadero, lo bello y lo bueno. Sociedad de Autores Libreros e Impresores de España.

Derrida, j. (1971). De la gramatología. México: Siglo XXI.

Dyke, H. (2021). Time (Elements in Metaphysics). Cambridge University Press. doi:10.1017/9781108935517

Erice Sebares, F. (2020). En defensa de la razón: Contribución a la crítica del posmodernismo. Siglo XXI de España Editores / Akal.

Gersh, S. (2006). Neoplatonism After Derrida: Parallelograms. Leiden: Brill.

Glazier, M. (2022). Essence (Elements in Metaphysics). Cambridge University Press. doi:10.1017/9781108935494

Heidegger, M. (2014). ¿Qué es la metafísica? Madrid: Alianza Editorial.

Heil, J. (2021). Relations (Elements in Metaphysics). Cambridge University Press. doi:10.1017/9781108939904

Kant, E. (1959). Prolegómenos. Madrid: Aguilar.

Liggins, D. (2024). Abstract Objects (Elements in Metaphysics). Cambridge University Press.

Marion, J.-L. (2010). Dios sin el ser. Pontevedra: Ellago Ediciones.

Marmodoro, A., & Mayr, E. (2019). Metaphysics: An Introduction to Contemporary Debates and Their History. Oxford University Press.

Mignolo, W. (2003). Historias locales, diseños globales. Madrid: Akal.

Miller, J. (2022). Metaphysical Realism and Anti-Realism (Elements in Metaphysics). Cambridge University Press. doi:10.1017/9781009006927

Morganti, M. (2024). Metaphysics and the Sciences (Elements in Metaphysics). Cambridge University Press. doi:10.1017/9781009238939

Ney, A. (2021). The World in the Wave Function: A Metaphysics for Quantum Physics. Oxford University Press.

Sattig, T. (2021). Material Objects (Elements in Metaphysics). Cambridge University Press. doi:10.1017/9781009019606

Seifert, V. (2023). Chemistry's Metaphysics (Elements in Metaphysics). Cambridge University Press. doi:10.1017/9781009238861

Shumener, E. (2022). Identity (Elements in Metaphysics). Cambridge University Press.

Thomasson, A. (2025). Rethinking Metaphysics. Oxford University Press. doi:10.1093/9780197787830.001.0001

Torza, A. (2023). Indeterminacy in the World (Elements in Metaphysics). Cambridge University Press. doi:10.1017/9781009057370

Wallace, M. (2023). Parts and Wholes (Elements in Metaphysics). Cambridge University Press. doi:10.1017/9781009086561

 

 

2 comentarios:

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  2. Excelente artículo, Carlos, la reflexión metafísica cómo condumio de la realidad cotidiana en la 'salvacion de la vida', o quedamos como pura mercancía, consumidores y la muerte planetaria.

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